sábado, 14 de abril de 2012

De Fleur, M. L. - Ball-Rokeach, S. J. ; Teorías de la comuncación de masas - Nueva edición revisada y ampliada; Paidós Comunicación; Barcelona, 1993

Las eras de la comunicación

Para abordar esta problemática es importante que comencemos por la historia de los medios de comunicación, pues comprender cómo aparecen y qué consecuencias tiene su aparición los individuos y la sociedad permiten explicar en gran medida su funcionamiento. A través de la historia se puede ver la rápida aparición de los medios como uno de los progresos radicales que han tenido lugar en cuanto a la capacidad del Homo Sapiens para comunicarse.

Los orígenes

El proceso evolutivo que ha desembocado en la Humanidad se extiende a lo largo de 70 millones de años. Nuestro ancestro más remoto parece ser el proconsul, un ser semejante a una rata que apareció durante el período de los dinosaurios. A partir de él salen los primates y de ahí deriva el hombre de Cro Magnon.

Esa evolución biológica puede verse también mediante una serie de eras. Nuestros primitivos ancestros realizaron avances sucesivos en su capacidad de intercambio, registro, recuperación y difusión de la información. Las llamaremos eras de la comunicación.

Los significativos y radicales adelantos alcanzados por el homo sapiens en los últimos 40 mil años han dependido más de su dominio de sus sistemas de comunicación que de los materiales que utilizaban para forjar sus herramientas.

Fue la creciente capacidad para comunicarse de forma completa lo que condujo al desarrollo paulatino de una tecnología compleja y a todo lo que hace posible la civilización (mitos, leyendas, comprensión del mundo).



La naturaleza de los sistemas de comunicación en una sociedad determinada está relacionada de forma significativa con prácticamente todos los aspectos de la vida diaria de la gente.



La historia de  la existencia humana debería explicarse más adecuadamente mediante una teoría de transiciones o estadios en el desarrollo de la comunicación humana. Estas épocas estarían asociadas al desarrollo de la transmisión, el habla, la escritura, la impresión y la comunicación de los medios de masas tal  y como los conocemos hoy en día.

Primera etapa: era de los signos y las señales. Al princio, los pre-homínidos se comunicaban como el resto de los mamíferos. Pasaron millones de años antes de que fuera posible adoptar al menos algunos gestos, sonidos y otro tipo de señales estandarizadas aprendidas y compartidas.

Estos seres no podían hablar porque eran físicamente incapaces de hacerlo.

Segunda etapa: era del habla y del lenguaje. Hace entre 90.000 y 40.000 años que el hombre comienza a hablar. El hombre de Cro Magnon fabricó hermosas herramientas de piedra, y esto demuestra que por primera vez la cultura humana comienza a ser artística.

También pueden encontrarse manifestaciones pictóricas en las cavernas ,  que conforman el primer intento de guardar información destinada a otros y que se podría considerar como una expresión precursora de la escritura.

Además de estas inquietudes del cro magnon, está demostrado que por su estructura craneal tenía capacidad para hablar y no hay muchas dudas de que lo ha comenzado a hacer desde hace 35.000 o 40.000 años.

Ahora cabe una pregunta, ¿qué aporta el lenguaje?. En primer lugar, permite planificar y conceptualizar, además de desarrollar la capacidad de abstracción, de evocar lo ausente. También potencializa el desarrollo cultural y la difusión de técnicas.

El lenguaje en sí mismo se diversificó, pues aparecieron nuevas formas de hablar debido a la traslación de la gente a nuevos lugares. Mediante el dominio de los sistemas de símbolos, los individuos podían clasificar, abstraer, analizar, sintetizar y conjeturar, además de recordar, transmitir, recibir y comprender.

Tercera etapa: la era de la escritura. Es la historia del progreso de las representaciones pictográficas a los sistemas fonéticos y desde los dibujos estilizados  y pinturas que reflejaban ideas complejas hasta la utilización de letras simples que significaran sonidos específicos.

Hacia el año 4000 AC, en la Mesopotamia y Egipto aparecen inscripciones asociadas a significados, lo que significa una estandarización del sentido pues esos símbolos gráficos siempre representan lo mismo. Son los llamados jeroglíficos.

Los sumerios desarrollan una escritura fonética a través de dibujos que representaban ideas y para ello utilizaron materiales que ayudaban a la confección gráfica. En este tipo de escritura -llamada cuneiforme- cada símbolo representaba un sonido, lo que aporta una gran ventaja desde las posibilidades de combinaciones.

En menos de 1000 años se adoptó la escritura alfabética. Después de innumerables variaciones, fueron los griegos quienes simplificaron y estadarizaron el sistema en el año 500 AC. En Roma, el método se modificó y mejoró.

Cuando en el año 25 AC, los egipciosdescubrieron el papel, no imaginaron que estaban iniciando un importante aporte a la historia de las comunicaciones. La adquisición de una tecnología de comunicación basada en un medio liviano y portatil produjo grandes cambios sociales y culturales.

La mente humana quedó librada de la pesada carga que era el recuerdo de culturas completas, pues apareció un método de registro para las nuevas generaciones.

Cuarta etapa: la era de las letras de molde. La impresión fue uno de los mayores logros de la humanidad. Antes del siglo XV los libros se reproducían en manuscripti . En el mundo islámico (mucho antes que en China)-siglo VIII- se sustituye el pergamino por el papel. Después de la invasión de la península ibérica, este material entra a Europa.

En el siglo XV, con la aparición de la imprenta, los sacerdotes pierden el monopolio de la lectura y la escritura. A través de la imprenta se produce una extensión de la alfabetización. La modificación de los tipos móviles incorporada por Guttemberg potencializa el uso de la imprenta.

En el siglo XVI, la disponibilidad de libros difundió el aprendizaje de la lectura.

La revolución de las comunicaciones. Con la aparición y aceptación de la prensa de masas, comenzó a aumentar el ritmo de la actividad comunicativa humana.

Es en este siglo cuando todo se dispara hacia un progreso permanente: en la primera década aparece el cine, en la década del ‘20 la radio, en la del ‘40 la televisión...

El diario, la radio y la televisión representan un cambio tecnológico que tiene un significado más importante que los mayores logros en la vanguardia de la ciencia.



Aparición de la prensa de masas



Veremos a continuación la historia de la prensa de masas desde dos de las perspectivas antes trabajadas: la evolucionista y la del conflicto social.

Los medios de comunicación de masas tienen una estructura de controles en cierto modo única, una serie de normas específicas institucionalizadas que los conecta con su público y sus lectores, y un contenido característico.

El estudio histórico de los medios de comunicación de masas requiere centrar la atención sobre tres cuestiones importantes:

1. Los elementos tecnológicos y rasgos culturales que se acumularon para combinarse en los nuevos complejos culturales.

2. Las condiciones sociales y culturales en que se produjo esa acumulación.

3. Los esquemas de difusión de las innovaciones en toda la sociedad.



El periódico moderno es una combinación de elementos procedentes de muchas sociedades y de muchos períodos. En el siglo XV el gobierno veneciano imprimía una pequeña hoja de noticias que podía ser adquirida por una gazeta, que era una moneda de escaso valor.

En Inglaterra (1621) comenzaron a aparecer los más antiguos antecedentes del periódico mientras en las colonias, la clase media con intereses comerciales, procuraban conformar un medio en el que pudiesen defender sus intereses.

En la primera mitad del siglo XVIII se publicaron numerosos pequeños periódicos que apenas llegaban al millar de ejemplares. La prensa colonial fue dirigida y editada por personas que no eran grandes figuras literarias y no contaban con un público masivo ni con mucho hábito de lectura.

Antes de que se pudiera desarrollar una verdadera prensa de masas, fue preciso que tuvieran lugar en la sociedad occidental una serie de cambios radiacles. En primer lugar,  un avance en la tecnología para la impresión y la fabricación del papel. En segundo lugar, fue necesaria una educación masiva y un crecimiento económico en la burguesía en formación.

En 1833, Benjamin Day publica en Nueva York el primer número del New York Sun en el que se difundían noticias locales, relatos de interés general y reportajes sensacionalistas.  En forma sorprendente logró una impresionante circulación pues atrajo a nuevos lectores. Con una visión innovadora, Day modificó sus contenidos y formas para ajustarlos a los gustos, intereses y competencias de lectura del nivel menos educado de la sociedad.

Los hechos relatados en sus páginas resultaban excitantes y entretenidos, con delitos, catástrofes, pecados, desastres y nuevos descubrimientos científicos, que muchas veces resultaban un fraude.

En 1837 vendía ya 30.000 ejemplares diarios, y de esta manera alcanzó una doble conquista: a los lectores y a los anunciantes.



Hacia mediados del siglo XIX, el periódico aún estaba limitado en cuanto a la obtención de noticias, impresión y distribución. El barco de vapor y el telégrafo solucionaron dos de los tres problemas y refuerzan la atracción de los primeros periódicos.

Una creciente demanda de nuevas noticias llevó a la formación de las nuevas agencias periodísticas cooperativas, que utilizaban las líneas telegráficas. De esta manera, el personal de un periódico próximo a un suceso determinado podía cubrir la información para muchos otros periódicos de diferentes sitios.

Hacia 1880 comienza un rápido crecimiento de la tasa de circulación y alcanza su auge en la última década del siglo pasado.

La lucha por la competencia entre los distintos periódicos se vuelve brutal. Todos intentan  obtener lectores adicionales. En Nueva York, William Randolph Hearst y Joseph Pulitzer encabezaron la lucha para incrementar la circulación. Aparecían en sus publicaciones diversos materiales, recursos, trucos, estilos y experimentos cuyo único objetivo era provocar un nuevo impacto en el público lector.

Nuevos sistemas del control social. Los líderes de la religión, la educación,  la ley y el gobierno dejaron oir fuertes protestas. Los amos de la prensa se enfrentaban al riesgo de perder la confianza pública y con la posibilidad de regulaciones externas. Algunos editores ordenaron sus publicaciones y la prensa se hizo menos sensacionalista y más responsable.

De estas experiencias periodísticas surgió un número de principios institucionalizados que de una u otra manera han ayudado a clarificar papeles, responsabilidades y conductas.

Después de 1910 el incremento de la circulación se hizo más lento, alcanzando su punto más alto en 1920, donde comienza el declive.

Desarrollo del cinematógrafo

El proceso de acumulación cultural que dio lugar a la tecnología cinematográfica se dio sobre todo como acumulación gradual de logros científicos en diferentes campos sin aparente relación unos con otros.

En sus rudimentarios inicios, la industria del cine se desarrolló en tabernas algo desagradables y espectáculos “picantes” hasta convertirse en un enorme, respetable y complejo sistema económico para la producción, distribución y exhibición de películas con forma de diversión popular.

Las personas que más contribuyeron a la tecnología fundamental de la que depende el cine fueron, en su mayor parte, hombres de ciencia que hicieron sus descubrimientos o desarrollaron sus aparatos mientras buscaban soluciones a problemas específicos. Quienes serían los fundadores del cine mostraron escaso interés por el desarrollo de un medio que sirviera para divertir a la gente.

De cualquier modo, los científicos tuvieron que resolver, en distintos tiempos históricos, tres problemas básicos para la cinematografía.

1- Proyección de la imagen. El primitivo proyector, llamado linterna mágica, comenzó su historia a partir de estudios de Leonardo Da Vinci (s. XVI). Finalmente fue Athanasius Kircher, en 1645, quien lo perfeccionó y logró un proyector de imágenes en transparencias.

2- El movimiento continuo. Los complejos descubrimientos en la teoría de la visión y de la percepción humana sirvieron de base a las primeras investigaciones. El problema radicaba en descubrir cómo una serie rápida de dibujos serían captadas por el  ojo humano, de tal forma que la persistencia de la imagen y el intervalo visual que se produce en los procesos nerviosos de la percepción motivara que las figuras fueran experimentadas en la conciencia como una sola dotada de suave movimiento.

A comienzos del siglo XIX se difundió un aparato llamado taumatropo, que era un pequeño disco montado sobre un eje con una figura de cada lado del disco. Este artefacto explotaba la teoría del intervaalo visual. Como el ojo no opera de manera instantánea, precisa un tiempo de exposición para que una escena dad registre su impresión. Además, una impresión registrada dentro de los mecanismos neuroperceptivos de la visión no abandona su registro en el momento preciso en que el estímulo es retirado. La impresión perdura por un corto período. Este fenómeno se conoce con el nombre de persistencia visual.

3- La fotografía. Este problema requería una doble solución; por un lado, el aparato que fuese capaz de registra automáticamente las imágenes; por el otro, un producto, una superficie flexible que pueda recibirlas.

A principios del siglo XIX Louis Daguerre se destacó en la historia por la forma en que captaba las imágenes sobre una plancha de plata. Los daguerrotipos -que así se llamaban a las primitivas fotografías-  tuvo una inmediata aceptación, especialmente para retratos. Cuando después de algunas décadas se obtuvo la manera de imprimir las imágenes sobre un material flexible (celuloide), el cine estuvo más cerca.



Thomas Alva Edison obtuvo la combinación tecnológica básica, pero a ello contribuyeron cientos de personas de diversas partes del mundo. De su laboratorio salieron la cámara cinematográfica de filmación y el proyector en la última década del siglo XIX.

El Kinetoscopio, el aparato creado por Edison, servía para ser utilizado por una persona a la vez. Con una moneda, el espectador podía ver una breve escena filmada de sujetos en movimiento. Aunque Edison realizó la contribución básica, otras personas más empren-dedoras se encargaron de perfeccionar esa técnica y convertirla en un proceso apto para el entretenimiento de multitudes.

     El cine como medio de masas. En diciembre de 1895, en la ciudad de París, se realizó la primera proyección de películas (Cinematographe) de breve duración ante un público numeroso. El cine estaba dispuesto a ocupar su sitio como el segundo de los medios de comunicación de masas, desempeñando un papel en la inminente revolución  de las comunciaciones. Las primeras películas fueron argumentos simples, pero poco a poco el cine comienza a madurar junto con el público.



Los medios de comunicación a distancia.

La necesidad humana de un medio de comunicación rápido, a través de grandes distancias, aumentó sin pausa a medida que la sociedad se hizo más compleja. Cuando la sociedad occidental llegó al siglo XIX se hizo crítica la necesidad de un medio de comunicación que atravesara los océanos.

La idea de un telégrafo instantáneo basado en principios magnéticos había circulado durante largo tiempo. La invención del electroimán fue un elemento clave. En 1830, los diversos elementos técnicos necesarios para un telégrafo formaban parte de la cultura científica: sólo era necesario disponerlos en la forma adecuada. Al parecer, varias personas descubrieron, aproximadamente al mismo tiempo, algún tipo de mecanismo que sirviera para hacer funcionar el telégrafo.

Samuel Morse, un pintor retratista, encontró soluciones que los científicos habían desechado como improbables. Llegó a elaborar un sistema eléctrico  que le permitió transmitir mensajes a lo largo de 15 kilómetros de alambre, enrollado alrededor de su laboratorio..

Tras el período inicial de dificultades, vacilaciones y pérdidas financieras, el telégrafo eléctrico fue gradualmente aceptado por los grupos comerciales, militares y otros.

Cyrus W. Field logró tender un cable submarino a través del océano Atlántico y el 27 de julio de 1866 un mensaje cruzó el mar con increíble velocidad. En 1876, Alexander Graham Bell consiguió transmitir  la voz humana a través de cables eléctricos.

Telégrafo inalámbrico. A principios de 1890, Guillermo Marconi se familiarizó con los estudios de científicos como Volta, Ampere, Maxwell y Herzt. Con modificaciones a los aparatos de laboratorio pudo enviar y recibir los puntos y rayas del código Morse. Fue un paso muy importante para el telégrafo y en el desarrollo de la radio como medio instantáneo de comunicación a distancia fue un paso para la comunicación de la voz humana. En nochebuena de 1906 los operadores radiotelegrafistas de los barcos que navegaban frente a la costa atlántica de Estados Unidos pudieron escuchar por primera vez una voz humana en sus auriculares.



La radio y la televisión

David Sarnoff, un joven ingeniero de radio, obtuvo una considerable atención pública cuando se produjo el hudimiento del Titanic en 1912. Transmitió y descifró los mensajes procedentes de la escena del desastre en un estación radiofónica de Nueva York. A partir de ese hecho, comenzó a pensar en la posibilidad de crear un aparato doméstico que difundiese música para todos los hogares. Esta primera idea de la radio se hizo realidad algunos años después y las primeras emisiones regulares comenzaron en 1921. El interés del público por la radio comenzó a crecer.

La radio floreció entre 1930 y 1940, dos décadas críticas para la sociedad norteamericana. La Gran Depresión y la segunda guerra mundial repercutieron en el destino de todo ciudadano, pero afectaron poco a la radio. La radio llenó las necesidades de millones de personas en crisis durante una época difícil.

Los años de post guerra tienen mayor importancia sociológica., cuando la radio enfrentó la vigorosa competencia de la televisión. El público resultó inconstante y tan pronto como sus familias pudieron pagarse su televisor, abandonaron la radio.

Hasta entonces, la radio había satisfecho ciertas necesidades de la sociedad como sistema social. Cuando se hizo asequible una alternativa funcional más efectiva, el medio comenzó a mostrar signos de obsolescencia. La tecnología de la radio a transistores, que abrió un enorme mercado, consiguió proteger del declive de post guerra a este medio.

El más nuevo de los medios transmisores heredó muchas de las tradiciones de la radio. Tuvo un proceso de crecimiento más rápido y menos caótico que el de la radio. La tecnología de la televisión había sido ya muy sofisiticada antes de que los receptores fueran puestos en el mercado. El nuevo medio tampoco debió elaborar una estructura de control con el gobierno, pues la base legal ya estaba conformada desde los tiempos de la radio. La base financiera fue clara desde un comienzo: el público ya se había acostumbrado a los avisos publicitarios. Tanto el cine como la radio facilitaron el camino para el principal competidor: la televisión.

El receptor de TV se convirtió rápidamente en un símbolo de status social. La urgencia de ser identificado como poseedor de un receptor de TV fue tan poderosa que se ha sabido de familias que instalaron antenas en el techo mucho antes de poseer los receptores. La tecnología electrónica de la TV fue elaborada en las décadas de 1920 y 1930. En 1939 se hicieron transmisiones por televisión en Estados Unidos.

TV por cable. Existe una discusión sobre dónde comenzó realmente el uso del cable para los receptores caseros. En Lansford, Pensylvania, Robert Tarlton, un reparador de aparatos de radio y televisión, recibía muchas quejas sobre problemas de recepción de la señal. Después de convencerse de que los artefactos no tenían nada malo, advirtió cuál era el problema: una cadena montañosa interfería la señal. Instaló entonces una gran antena y por un abono mensual suministró un acoplamiento por cable a cada suscriptor. No creó una programación nueva, sino que retransmitió la señal. La idea se popularizó y los CATV (Comunity Antenna Television) se comercializó en todo el país a mediados de los ‘50.

Videocasete. En 1952, Charles Ginsberg se puso a desarrollar un sistema de grabación de programas en cinta magnética. En aquellos tiempos ya se utilizaba el sistema Kinescope, pero era muy engorroso y de poca calidad. En 1956 apareció el VTR, un aparato del tamaño de una maleta, con cuatro cabezas y una cinta de 5 cm de ancho. Ya en los ‘70 se redujo el tamaño de los VTR y se desarrollaron distintas versiones con cintas más pequeñas hasta la aparición del videocasete.












2 comentarios:

  1. wow en verdad gracias por el aporte me has ayudado como tienes idea :D

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  2. hola soy Gustavo Cordova, estoy realizando una investigación sobre el impacto de los medios masivos de comunicación y estoy buscando el libro de "De Fleur y S.J. Ball-Rokeach (1993). Teoría de la comunicación de
    masas. Paidós, Barcelona. " ...y no lo encuentro por ningún lado, estued me puede ayudar?

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